lunes, 26 de octubre de 2009

Paquita The Ripper






Los ojos fijos colgados
Para siempre en el oscuro anzuelo
El crujir de la cabeza y el cuerpo
Que cede a la cálida presión de mi dedo 
Que abre dulcemente en canal 
La plateada pieza
Que lo recibe en silencio
Extraer de forma mecánica 
            sin vacilar
Las vísceras y las espinas
Rezuman las yemas sangre
Muerte y escamas cubren
La fragancia fétida de las fúnebres
Flores de mi delantal

Y si algún día
                    me pregunto

No me tomase mis pastillas

Si el mundo volviera de repente
A llenarse de pececitos
Con la cara de mi vecina
O las gafas de mi jefe

Que en paz descansen


B. Vargas Tinajero