jueves, 19 de diciembre de 2013

Retrospectiva



                             Mi alma se perdió de niña
                             en la oscura noche del mundo.
                                   Pierre-François Lacenaire

Mi infancia son desvelos de mis padres
Olor a muerte en un libro
Miedo al camino eterno
Porque David me insultaba
                   de vuelta sola
Al colegio


Un apúntaselo a mi madre
                          detrás de otro
Silencio en casa 
Mientras llaman a la puerta
Las deudas sin saldar
Pan con aceite y azúcar 
Pantalones cortinas 
                              mantel y colcha
El abecedario al completo
Sobre fondo azul
A juego con las ojeras del hambre

Mi infancia
Es un toro a cuerda de mercadillo
Por Reyes              
                  y unas ceras
Cuidar de mis hermanos
Entre sacos de patatas
Y cajas de muelles
Pesadillas con vampiros
Mi madre flaca Parca desdentada
Muñeca ochentera rota
Encadenada
              doce horas diarias

A veces
              pocas
Un destello de luz
Un sábado en la playa
Una moto a batería por el largo pasillo
Lamer despacio la tapa 
De unas dominicales natillas

Y vuelta a resistir 
De noche los vampiros
Y correr y no moverme del sitio
De día el olor a muerto
                      a patatas rancias
                      a metálica grasa
El silencio
El tenebroso camino
                        al colegio

Una capa de humeante ceniza
De flores que no brotaron
Cubre la tierra de mis primeros años
De ese Paraíso fugaz fraudulento 
Que nunca nos abrió sus puertas
Y por más que llamamos
Guardó silencio
Que cada día 
                    por algún homicida desvarío
Echo de menos


B. Vargas Tinajero  
Imagen: © Arthur Leipzig