viernes, 30 de agosto de 2013

Estado de gracia

 



 Y el deseo girará locamente en pos de los hermosos
cuerpos que vivifican el mundo un solo instante

                                                                  Luis Cernuda

Carnales diosas arrasan dulcemente la tierra
Pisan sesos de pobres diablos condenados a poseerlas sólo
En el mundo de las invisibles fantasías
Caminan a plena luz del día desarmando legiones
Pestañas como espadas
Tántalos de cuellos quebrados las fustigan
Con sus miradas cada cual consumido
En su rincón de insatisfecho deseo

Tocadas por la gracia divina caminan ajenas
Supernovas adolescentes a la devastación
Que ambas provocan
Al enjambre de ojos cegado por sus mechas californianas
Por sus mochilas piscineras sus sandalias Ipanema
Miradas lascivas llevan en sus pulseras prendidas
La piel de los sueños húmedos de cien hordas
De sátiros domesticados por el oro hace tiempo
Liberados del yugo el instante
En que las desnudan con la imaginación y pasan a otra cosa

La miseria la tristeza lo grotesco
De la vida parecen no alcanzarlas resbala
La podredumbre de las agujas
De un tiempo que permanece retenido preso
En sus prietas carnes en sus cabellos
Enredaderas tumbas de los hombres-insecto
No ven absortas el verde del semáforo y corren
Despiden contraluces fantasmales los faros que las persiguen
Rugen motores en celo aúlla
Un claxon loco de deseo

Me pregunto si alguna vez brillé así
                        no         lo sé
Se alejan y al perderlas de vista el mundo me ha parecido
De nuevo más oscuro más frío más feo
Como si algo terrible y divino hubiese muerto


B. Vargas Tinajero
Imagen: ©Robert DOISNEAU."Place de la Concorde", 1970.

martes, 27 de agosto de 2013

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                                                       Poseer es perder.
                                                        Fernando Pessoa


Qué apagado consuelo verte mía
Rota deshecha jadeante frágil
Después de esta dilatada travesía
Por días aciagos y estaciones esquivas
De deseo latiendo un corazón
Y el monstruo entre mis piernas

No son tus labios los que quiero
Besar ni el sexo fuente de tu pubis
El vello orillado de tus ingles
Como un rompeolas de espuma tibia
En el roce violento de los cuerpos

Eras tú aquélla indiferente altiva
Diosa inalcanzable en sus tacones
Pedestal de tu propia teogonía
Ahora herida templada entre mis brazos
El pecho que baja y sube cuando duermes
Tu corazón sumiso acompasado al mío

Perdona por haber matado al mito
                                          la religión
Que me impulsaba a amarte de verdad
                                          lo siento
Porque poseerte ha sido amor
                                          el comienzo del olvido
Tampoco he sido un supermán
                                          lo reconozco
Había bebido mucho y me ha podido el sueño
Pero cuando quieras otro día
Llámame y follamos

--MMM--

Imagen: © Micke Berg

viernes, 23 de agosto de 2013

Autoengaño


           
                                                                                       "Va cayendo la tarde con triste misterio"
                                                                                                                        Juan Ramón Jiménez  


Hila la luz su cálido canto sobre las tejas
Que se lleva el viento ardiente cosido en sus faldones

Si siento el tiempo pasado asaltarme 
                                               ladrón furtivo
A cara descubierta esta tarde 
Que es 
             que será 
                             todas las tardes 
 O ninguna

Si la sábana tendida promete enviar postales en cuerdas
Desde remotos jardines que no
Visitaremos nunca

Si la luz despeñada en su caída se detiene
     
                un instante 

En el centro de unos ojos cerrados 
                                                        qué belleza

Si el cuervo en la rama del luto extiende sus alas
Me ofrece su canto 
Lo acepto agradecida
A cambio del verso una rosa muerta
Y brindamos con vino en copas de agua 
Que rasgan nuestras gargantas
Las espinas del recuerdo se retraen a mi paso
Crujen quejosas en las esquinas del aire las vigas 
De mi esperanza

Qué importa que no me quieras si

B. Vargas Tinajero  
Imagen: © Seymour Sheer, There's a girl under there (1967)

viernes, 16 de agosto de 2013

Bourbon



No hay nada como vomitar con alguien para llegar a ser viejos amigos.
Sylvia Plath 

Ni tú ni yo nos dimos cuenta que tras sus tetas
no había corazón, 
sólo ambición
Dinamita pa los pollos

A Manolo Marcos

aquella mujer desnuda
con el pubis rasurado solo
cubierta de una argéntea purpurina
había llegado del futuro más que hambrienta
de hombres que en su mundo se habían ido
extinguiendo por la Ciencia que los hizo
innecesarios

sin embargo
la rubia estelar se había atrevido
a atravesar milenios y desafiar
a la malvada soberana de ese Lesbos
por encontrar un buen maromo y sentir
ahogado entre sus nalgas
aquello que había visto colgando
en los viejos
cuadros del museo

era viernes por la noche y la alquilamos
2021
qué lejos parecía entonces
una Odisea sexual

los padres de Eduardo habían salido
y costó convencer al tío del videoclub
siempre fumando del local
en el ángulo oscuro

cada vez empezáis antes
a haceros pajas
y soltó una carcajada

y habíamos comenzado el instituto
y habíamos descubierto aquel verano
que besar
podía ser mejor que el fútbol
y que lo teníamos todo
para ser felices
un paquete de Fortuna
una película guarra
cerveza y la certeza
de que la vida sería hermosa
y éramos jóvenes

pero dejamos de serlo y llegó ella
como un fantasma del pasado
arrastrando en sus cadenas galeotes
y terminó de separarnos

el tiempo ha impuesto desde entonces
una tiranía de distancias
con el filo de recuerdos ya mellado para el daño
el mar devuelve ahora
en su falsa calma de espumas
lacios miembros arrancados
los despojos
el cadáver triste envuelto en sal
la baba amarga de los besos
falsos en la orilla de penumbras
plásticas de un club
rompeolas de carretera
donde las vidas encallan 

el postrero Triunfo de Medusa
en su féretro viscoso de algas
podría decir yo mismo cuando bebo
y la lengua se me llena
de figuras y otros pelos

la resaca vomitada en los retretes
sucios de un burdel
en noches reflejadas en espejos
lúbricas de soledad y licra impúdica

al final el tiempo ha puesto
a cada uno en su sitio

ella lejos
a saber

tú y yo borrachos como entonces
juntos
después de tantos años
compartiendo barra compartiendo
el remo en la galera de su ausencia
sedados por la luz rosada del neón
el bourbon
en el fondo turbio de los vasos
donde el hielo se deshace tatuados
de su olvido como reses
que aceptan su destino
mansamente

odiándonos

como solo se odian dos hombres
que han sido amigos

por ella

el humo de un cigarro
humedece tus ojos
                             

--MMM--

Fotografía: © William Gedney, "Two boys smoking by car", Kentucky, 1964.

Heredarás






Y un día su legado
De légamo y gusanos
De oscuridad y olvido
Te será entregado al fin 
Irrenunciable

No podrás decir ya 
Que no fue generosa contigo
No podrás decir que la vida
Nunca te dio nada hermoso

B. Vargas Tinajero 
Imagen: © G. Crewdson

jueves, 15 de agosto de 2013

Llamadas perdidas

     



      

                                   La amistad no es menos misteriosa que el amor o que cualquiera de las otras 
                                    faces de esta confusión que es la vida
                                                                   Jorge Luis Borges

                                  Jamás bajaremos desde nuestro sueño
                                                                   José María Pemán


Autómatas azules con fecha de caducidad
Nos hicimos amigos
Sin conocernos
Sin saber en realidad
Quiénes éramos o por qué
                                         en aquellas pistas
Interminables
                      los días
De sol y tristes
De aire incendiado y ducados
Compartidos lejos de casa
Un océano amarillo de tardes lentas
En el eléctrico canto
Presentido presagio
De las chicharras

Más rápido siempre
Para llegar
                a ningún sitio
Tenaz el empeño
La vida ardiente y la muerte
La belleza en los himnos
O en las mujeres que amamos
En nuestro propio tronante
                                           laberinto
En el brillante rugir del cielo atravesado
De motores
                   alas gloriosas
Tejas de barro o estrellas 
La gracia infinita
Sobre el viento la hazaña
Mayo junio
                 quier deré

Ni tu mundo era el mío ni tenía sentido
                                                            ser amigos
Como en aquellos días tan blancos
Cuando nos creímos soldados
Que compartían destino
Defensores de algo
Que no nos iba a recordar nunca

Hace unos días
                         al conectar el móvil
                                                       me sorprendieron
Dos llamadas perdidas que repetían tu apodo
Tu apodo en la pantalla

Por pereza aplacé llamarte
Hasta hoy que he sabido
Que has muerto de nuevo
Definitivamente

Y una voz pregrabada
Que es la tuya de entonces
Me ha pedido que deje un mensaje
En el contestador tortuoso
De la memoria

--MMM--

Imagen:  © MMM

domingo, 11 de agosto de 2013

África en los ojos





Con un poco de suerte aquel verano -el último verano verdadero de la violenta y desconcertada juventud- habría podido ser el mejor de nuestras vidas.
Carlos Marzal

Jove, después que el sueño y los engaños
de mi niñez murieron. Los alegres
días de juventud rápidos pasan.
Giacomo Leopardi


Las largas tardes de verano son propensas
A la melancolía que destila el tiempo
Alambique de nostalgias que podría
Haber dicho Walter Arias
O engranaje desdentado porque en ellas
Cupo el mundo
Y yo su novio en la memoria
De márgenes y normas
Que no esperó para llevarse
En tus labios la sal
La curva dorada de tus pasos

Siempre pensé que volverías
Suplicante a mis brazos confiada
A perdonarme otra vez
Porque me amaste
Y temblabas
                    al besarte con violencia
Y apretabas
Contra el mío tu cuerpo luego
Fuego tus caderas
La lengua comulgada 
Pan mistela               
Y solo éramos dos niños no
Ni puedes porque el tiempo
Envidioso como un ángel de Poe
Tampoco esperó para embaucarte
Con su agonía de plásticos y reinos

Y ahora miro al sol en estas tardes
Sumergirse en un océano de ondas lento
De ascuas el crepúsculo que cantó Machado
O en brasas cárdenas deshecho
Como en el verso de Manuel pensando en nada

Allí enfrente está África decía
Mi abuelo en el embarcadero
Y su voz brotaba a borbotones
Como un pozo que se va secando
Y en esa África cabía el orbe
Su mundo todo
La alegría marcial y el empeño
Y su esperanza de haber sido alguna vez
De haber amado

Ahora te nombro y el sol conjura
Tres sílabas que lo detienen un instante
                                                                indiferente rojo
Para precipitarse
                           con la violencia lenta del plomo en mosto
Al vacío eterno del tiempo
                                          péndulo
Como la luz que devuelve densa el agua
En este mar de cobre que espejea fantasmas
El vómito negro de la sangre espesa
De la tierra oscura que la sombra anega

Porque nunca tus labios de nuevo rosa
Nunca racimo tu boca de prosa profana
El aire suave de Onfalia nunca
                          Cipria en tu pelo
Tesoro nunca de arena Tajo
                          en un soneto de Góngora
Nunca el errante aleteo azul de tus ojos nunca
Arpegio sereno remansado en noches
Volverán a decirme nunca
Judith de Colinas en Florencia
                                                Simonetta
Espera un minuto que termino
Y bajamos juntos
Pero no me pongo el casco
Que me despeino

--MMM--

Fotografía: © Aaron Rose

lunes, 5 de agosto de 2013

Sílex



Tenemos a una mujer que está en la cama y no puede dormir agobiada por el calor.
12 hombres sin piedad


Sube el mercurio ligero al techo
Y
         cae
                   el
                         aire
                         denso
                         espeso
                    líquida sombra fundida
Que besa
        mis pechos
Que pesa
        en mis caderas
Que pasa
        sin llamar y revienta
                                      viento colérico
Los postigos cerrados
Desde hace tiempo

Emerge entonces
Sobre mí liberado
                         a oleadas
Omnívoro
Renacido de entre los muertos
El tacto de tu mano
De tu aliento en mi pelo

Y prendo


B. Vargas Tinajero 

viernes, 2 de agosto de 2013

En la proa





Todo era ruidoso y confuso
Menos nosotros
Las luces la música
La Pantera Rosa bajo mi brazo
Prendido a mi diestra orgulloso tú
Mi Guillermo Tell
                       quinqui de descampado

Y en el puesto de las anillas
Junto a las máquinas los ganchos
Presos en plástico
Escamados reyes súbditos únicos
De sus transparentes reinos

Los coches de choque
                        tu mano dentro
Del túnel del terror por fin
Tu beso oscuro enmarañado torpe
Con sabor a metal y tabaco
Con olor a algodón de azúcar
Y cerveza robada a tu hermano

Cada verano regreso
                     nos veo aquí
Tu cámara apuntándome
Yo prendada de su ojo
                     que eran los tuyos
Un poco más atrás sólo un
Oscuro silencio

Imagino hoy desde este lado del tiempo
Tu atónito rostro
Al verme convertida
Púber sirena arrastrada
Mascarón de proa
De un barco vikingo perplejo


B. Vargas Tinajero
Imagen: "Pirate ship ride" ©Harold Feinstein. http://www.haroldfeinstein.com/