domingo, 6 de julio de 2014

Fe de vida




aunque sé que la vida sólo puede
ir ya a peor
José María Álvarez

todos esos hombres
fueron niños
una vez
¿qué
les ha pasado?
Charles Bukowski

Entrad desnudos en vuestros lechos marmóreos
José Lezama Lima


Huele a lejía y a sombra
En el portal el mármol blanco
Como losa espera fecha
O mesa congelada de una morgue

Atravesar la penumbra y recordar
Cercana la ignominia
El día que como a un perro
Te echan de tu casa
                                 y he notado
Al salir la brisa que abre
Los pulmones con la paz
Alegre bisturí de quien despide un sueño
Y es libre de vivir al fin su pesadilla
Destruirse
Con toda impunidad porque ya a nadie
Tendrá que rendir cuentas

Está bien eso
                      ahora
Estoy vivo
                 pero pronto
Si el alcohol
Y es frustrante
Aplazar la decisión
Estar borracho
Mear espinas
En este océano o salir a flote
Y que los niños
Jueguen al fútbol con la calavera

A ti sí te hace falta mi princesa
Llorar un mes llorar
En servicios sucios de gasolineras
Llenos de inmundicia en cualquier bar
O de algún parking
Dormir en el coche
Con las piernas encogidas y calambres
E ir a trabajar al día siguiente
No saber
              dónde pasar la tarde
O qué hacer el sábado sino es beber
E ir de putas
Sentir asco
Y echar de menos a tus hijos

No
      no pasa nada
Eyacular o vomitar es compartir
Fumar
          fumar a todas horas
Pasar hambre
                       sí dormir
En una pensión de mala muerte
Creer que estás en casa y despertar sudando
En una habitación extraña
                                          compartida
Que huela a pedos y a miseria
O acostarte
Escuchando como nana los ronquidos
Los ronquidos los ronquidos los ladridos
De los perros los ladridos
                                         broncos rotos y brutales
Y a los gatos
                     el temblor
                     tremendo y triste
En la calle
                sentir frío
En verano incluso frío
Y no reconocerse

La noche
               la noche
                            toda la noche
O lente lente currite noctis equi
A oscuras y sin luz
Sin luz a oscuras
La luna clava agujas o destellos
De coches en los ojos
Siempre el miedo
Que va ahuecando el pecho y anegando
De cardos el abdomen bajo el peso
De las voces
                     o el silencio
Va pesando
                   pesa pausa
                   pisa pasa

                                   más silencio

Y pienso que la densa
Transparencia en la ginebra
O es Caronte que atraviesa Estigia en tu recuerdo
De piel húmeda y me escuece
La polla de beber y soportar
En prostíbulos de mierda
A las madames
Gordas morsas de afilados dientes
A los putos
                  porteros de condescendiente gesto
La falsa comprensión cobrada en plástico
A golpe de sonrisa de una femme fatale con piorrea
O sus narices deshechas de oler sobacos
Elevadas sobre el pódium de tacones infinitos
Y machacar testículos con un mazo
De majar ajos
                      y salpica
Una riada de guijarros en las sienes

Que os vayan dando nenas
                                            bien por culo
Que la misma hora con Ovidio
Nos lleve a los dos

En la oscuridad
                         la lámpara
                                          perfil
Fosforescencia al cerrar los ojos
Las grietas en el techo y esas manchas
Ocres los jadeos y los gritos

Discuten todo el tiempo en el pasillo
De sórdidas habitaciones que comparten
Un baño infecto sin ventana
Y aunque apesta
Este tipo gordo me cae bien
Parece un niño
Pero sus ronquidos me patean y aún soporto
Menos el silencio que es una amenaza
La epifanía de la muerte
Pienso a veces

Ya la olvidarás dice el cabrón
Qué coño sabrá él
Borracho como un cerdo el pobre gordo
Desgraciado mientras dobla con cuidado
                                                                 su ropita
Sobre la silla la camisa con el cuello engrasado
Y se acuesta sobre la colcha
Sin deshacer la cama
Los calzoncillos sucios
Dados de sí por la bragueta y la barriga
Le cae sobre la cinturilla en un minuto
Está sobado el muy cabrón
                                            y apenas bebe
Para estar mamado como un hijo de perra
                                                                    espera
Volver con su mujer un día
                                          el desgraciado
Y su hija no responde sus llamadas
Dime si no es para descojonarse
                                                    aunque sea triste

Y me da pena terminar así
Solo con un desconocido y esperanzas
Para qué

La otra noche me habló de una joven
Que cuida niños en el parque
                                              o no sé qué
Y me contó
                  con mucho preámbulo
Que habían hecho el amor y yo
Me reía
            el amor le dije al gordo
No se paga desgraciado
Y se rebotó el cabrón
Y empezó a dar coces
A su maleta y a unos libros puñetazos
Que tengo amontonados en la mesa
Pessoa y Blas de Otero
Se llevaron las hostias
                                   y después
Se echó a llorar y me dio pena
Me dio pena el muy cabrón
                                            una gran pena

Un hombre
Con lo que cuesta
Llegar a serlo
Llorando
              pero así
Porque un hombre
Puede llorar como un imbécil y después
Se agarra los cojones con la mano y con la otra
Para el mundo
                       aunque sea para bajarse
Mientras yo
Con esa misma mano de parar el mundo
Tengo claro lo que voy a hacer
Para coger el sueño

Nada más
                voy a pensar
Que la beso en el cuello
Y que respiro
El aroma de su cuerpo
                                    bajo las sábanas

Pero no ella
Sino otra
Yo qué sé
                cualquiera
Una mujer perfecta
De color dorado
                           pan
Sus curvas
Y su voz es un susurro que me eriza
El pelo
           o reventarme a golpes la cabeza
Contra la pared
Hasta que los ojos se me licuen o los dientes
Se me vayan al carajo

Déjame mujer del sueño
Estaba en ello pero me interrumpen
Recorrer la arruga que hacen sobre el cuerpo
Tus pechos mientras duermes
Deshacer el recogido de tu pelo con los dedos
Que vírgenes canéforas esparzan pétalos
De rosas en mi lecho
Antes de sentir de nuevo
El miedo indefinido a qué sé yo
Son taquicardias o mariconadas de esas que me entran
Paranoias

Y ya mismo será de día
Y habrá padres que lleven
A sus hijos al colegio
Personas en el fondo como yo
                                                podría haber sido
Que esperarán con fe
                                   el autobús

Alguno habrá que sienta
Aún en el pecho la brasa
De un amor adolescente
O el deseo irrefrenable de arrojar su cuerpo
Bajo las ruedas

Y yo me pregunto entonces
Qué sentido tiene todo esto
Nacer para morir
                           solos
En una pensión sucia
Envuelto en los ronquidos de un extraño 
Que apesta a sudor
                                y que está loco

--MMM--

Ilustración: © Norman Rockwell (1894-1978), Cat Prevents House Fire.