sábado, 2 de agosto de 2014

Leviatán




                                   y naufragar me es dulce en este mar.
                                                                 Giacomo Leopardi




Doblo una esquina y me arrastra
La memoria calle adentro
En plena resaca de sábado
Y me veo
Otra mañana otro paseo
De esos sin rumbo que doy
Cuando quiero encontrarme

Era noviembre creo y unos chicos
Del conservatorio reían y fumaban
Y su risa me dolía
Arañaba mis cristales
Que retenían oscuros y húmedos
                           aquella mañana
Toda la tristeza del mundo

En el cine adolescente
Los carteles anuncian el otoño
Y se quiebran
Como yo
Al contacto con el suelo

Casi no reconozco la calle
Con tanto chino egipcio y árabe
Pero sí el peso la memoria que cala
El hueso que se pega al alma
Tu nombre ya reseco en mi boca
Alquitrán en mis suelas gastadas

Me recuerdo aquí hace un año
Y soy un buzo
Recorriendo una ciudad sumergida
Veo mi cadáver hundido
Los pelos flotando hechos cisco
                como siempre hija
Las cuencas llenas de algas
Tu nombre escrito
En mi chaleco salvavidas

Avanzo despacio
No quiero hundirme de nuevo
Y llego al final de la calle
Alcanzo la orilla y me digo                             
                              aliviada
Que esa ya no soy yo
Que esa ya no es mi vida

Debería sentirme mejor
Actuar
                  por una vez
Como una chica lista                 
                  lo sé

Pero lo cierto es que voy
Con la escafandra puesta en agosto
Buscando
          por si te encuentro
Mares en los que hundirme
En el borde de cada vaso
Al doblar cualquier esquina


B. Vargas Tinajero 
Imagen: © "Amour profond" de Albert Guillaume