lunes, 27 de octubre de 2014

Vita flumen






                                           que quiten de mi vista
                                            esa lápida en el mar
                                                        C. Bukowski 

                                            al borde del abismo, estoy clamando
                                                         Blas de Otero



Mi mano en la tuya sudada y señalas
Como cada Jueves y Viernes Santo
Los rincones los portales
En los que transcurrió tu infancia
Y eras contraluz gigante 
Con tu permanente ochentera devoto
Tu voz grave como la dorada muerte
Que pasaba a hombros
De ojos claros heridos de cielo
Ante nosotros
Si te digo la verdad nunca
Presté demasiada atención
Tu voz olía a cera pisada e incienso
Era el disco rayado la letanía
Que sonaba de fondo
Sin que fuese capaz 
             porque yo lo que quería era un globo
De descifrar la letra

Y este año te acompaño de nuevo
Y los nombres se definen
Revelan su forma y se fijan
La abuela Valle
Y el abuelo Valentín
Tu madre tu padre 
Pelando la pava
Compartiendo por fin 
El mismo lado de la reja

Y esta vez
Porque el tiempo a golpes va y nos despierta
Todos los detalles me llegan 
Tu grito tu patético intento
Desesperado porque quede algo 
Algo que no parta contigo
Cuando las Parcas 
Se ajusten la faja y te estrangulen 
Con el hilo negro de tu tiempo

Y quiero darte la mano
Y explicarte 
Aunque me callo y asiento
                  porque sé que tú también lo sabes
Que ni tú ni yo
Que es inútil aferrarnos con palabras
A las paredes de estas calles indiferentes
A nuestra agonía
Ni tú
Ni yo
Ni el puente que nos mece
Ni el río
Nada 
Que no sea este momento que
Perdona que te lo diga 
                                      así de golpe
                                                        papá

También ha muerto 


B. Vargas Tinajero
Imagen: © B. Vargas Tinajero