sábado, 29 de noviembre de 2014

Bus stop

                                                     
  Nada dorado perdura
Robert Frost


Y de pronto te sorprendes con el ceño fruncido
Y una expresión de oler mierda en la cara
Los ves subirse ocupar
Todos los sitios vacíos
Y gritan coño
Cómo gritan los malditos
Ellas no paran de menear la melena
Ellos sacan pecho como los pavos
Y disimulan como pueden los gallos

Reconoces e interpretas el juego de miradas
A este le gusta esta
A esta le va el amigo
Y la otra la pobre será el paño de lágrimas
Tears on my pillow
Cuando la noche acabe y su boca siga
Sin saber lo que es una invasión en toda regla
De labios dientes y lengua
Sin saberle a tierra quemada

Ellas se miran se retocan
En sus móviles y ellos
Les miran
               para tocarse luego
Las tetas

Mira que gritan los jodíos
Como si no hubiese nadie en el mundo
Como si el bus estuviese vacío
Y tal vez tengan razón
Aquí nadie excepto ellos
Da señales de estar vivo

Hablan del Mangafest de Abraham Mateo
Del examen de Física y de un tal Chano
Que por lo visto
Es quien les lleva la hierba
Y estoy por pedirles el número
Y entonces recuerdo que para ellos
No soy más que una vieja

Como esas

Que ponían mala cara
Como de ir oliendo mierda
Cuando en el bus
Camino al centro me besabas el cuello
Y me aplastabas
Entre risas contra la barra

Enfilan todos la puerta
Mientras se pegan voces
Tío
        tía
                 que me caigo
Y todo lo que queda
Es silencio condensado
Y un corazón
En el cristal
Con dos iniciales
Y una fecha
                 o es una polla
Que se desvanecen


B. Vargas
Imagen: © Nina Leen