sábado, 26 de abril de 2014

Neverland

                                              


                                                                              "Esta es la parte del mundo
                                                                               donde nada sucede."
                                                                                       Lawrence Ferlinghetti



La última baldosa amarilla del camino

Llevaba la marca de mis dientes
Un mal día
Otra mala racha

Esperaba cualquier cosa

Que me sacara de mi spleen
De la vaga desgana
De mi sopor anímico sudado 
                            existencial 
Algo que me reventara 
Los sesos de una maldita vez
El canto de un mirlo
O ser violada repetidamente
                      repetidamente         

                      por un lirio


Pero recordé el nombre del pub

                         ese que mi novio
                         conocía de oídas
Y me gustó la atmósfera sucia
Y enseguida me hice socia
Honoraria miembro de la tribu 
De los Piel Ajada       
                     por el Fulgor de los Neones


Nerviosa al pronunciar 

                          buenas noches qué le pongo
Los votos de novicia criatura de la noche
Entre luz difusa y humo 
Islotes de almas naufragadas algunos
Portadores del Anillo
Atados en las tinieblas
Un taburete por ancla y un remo 
                          perdidos estrellados
Capitanes con galones de alcohol en el hígado
                             nemos sin Nautilus

Titanics reducidos a flotantes restos

Palabras pensiones rutinas
Tiritantes Leonardos di Caprio
Abandonados por una súcuba 
Que se quedó como la Winslet
                     con la tabla
                     con sus años 

                     con la casa 
y los dejó on the rocks
                                en el hielo secos

Aferrados con los dientes
A memorias que son nada
En este Nunca Jamás repleto
De piratas que empeñaron hasta el loro
De alopécicos apaches desvalijados por sirenas
Vamps que les arrancaron a golpe de Visa
                                           a dentelladas

El futuro y la cabellera

Ellas son menos 

Ninfas maníacas con ínfulas
De estar de vuelta de todo
De no esperar nada
Acaso una dosis ocasional de semen 
Anónimo y urgente
                      de baja calidad

Y Prozac

Este es mi sitio me digo

Esta esquina será mi esquina 
Esta mesa mi mesa
El trono en el que concederé audiencia
A los aspirantes a príncipes 
Con sapos de cetro venéreo en la entrepierna
Que se acerquen y se peguen
                                    lúbricas polillas

Cuando pongan a Chris Isaak de fondo
Y el humo ciegue sus ojos
Creyendo que un hombre con voz aflautada 
Por muy boxeador que fuera
                     a estas horas
                     con estas pintas 

                     con esta vida
Me va poner tierna
 

Me siento enciendo un cigarro
Y toso
Bebo el primer trago
Y toso
Todo me resulta extraño 
Pero quiero curtirme e insisto
Enciendo otro
Bebo otro
Y al cuarto de hora me veo
Con pose de femme fatale 
Distante inalcanzable fría
Ava Gardner Greta Garbo
                             caliente 
Como la mejilla abofeteada
De Rita Hayworth

Y miro desde mi esquina la puerta

Por la que entra frío y sale vida
Que me parece irreal
                           muchas colillas después
Sin esta copa en la mano
Sin este humo en los ojos
Sin este regusto ficticio
                           llénala otra vez 

A filme de los cuarenta en los labios 

B. Vargas Tinajero
Imagen: © Gyula Hasaz, "Brassai", Les Escaliers de Montmartre, Paris

martes, 15 de abril de 2014

Pantene

      

             Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue!
                                                  Edgar Allan Poe


La cabeza hacía un ruido horrible
En el bombo de la lavadora

No fue mala idea lavarle el pelo
Ese cabello ensortijado requiere cuidados

El error ha sido luego
                                   centrifugarla

--MMM--

martes, 8 de abril de 2014

La petit renard




-¿Jugar contigo? No, no puedo -dijo el zorro-. Todavía no estoy domesticado.
                                                                                   Antoine de Saint-Exupéry


Hoy pido dos copas
Una para mí
Otra para tu sombra

Pasé de loba solitaria a zorra
Domesticada por tu presencia
Extraña al verme en la calle 
                               contigo a mi lado
Hablando esperando respuestas
En vez de deambular 
                               pensándote
En medio de todos sola

Me acostumbraste a ti

Y ahora nos veo riendo
Aunque no quiero
Y me cambio de acera por no cruzarme
Con nuestro recuerdo aún fresco
Me da tanto asco 
                     que me duela
Me odio tanto
                     por no aprender
                     por echarte de menos

Esta noche brindo por todas
Las lobas solitarias
Las malditas zorras
Domesticadas por un príncipe
Que desaparece con la primera 
Bandada de pájaros silvestres

A domesticar a otras lobas
A pulirse otras rosas


B. Vargas Tinajero
Imagen: © Daido Moriyama

lunes, 7 de abril de 2014

Reyes Magos




"Cuando el Cordero abrió el cuarto sello, oí al cuarto de los Seres Vivientes que decía: "Ven". Y vi aparecer un caballo amarillo. Su jinete se llamaba "Muerte", y el Abismo de la muerte lo seguía. Y recibió poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar por medio de la espada, del hambre, de la peste y de las fieras salvajes.” (Apocalipsis 6, 7-8)

Errantes y espectrales soberanos 
Orientales desterrados al espanto
Condenados
A vagar eternamente 
A cargar la culpa de los siglos
                            de arrastrar
                 la muerte de los niños inocentes
                 la tarde cárdena que vio reptar
                 al gusano blando que alambica galerías
                 en la cúpula incensada de la Arcadia
                 o madeja enmarañada de rencores

Y el mensaje impronunciable en la blasfemia
                 de un Dios por el Diablo
                 la mano del ángel convertida en garra
                 en su pequeñez tentado

Todo esto te daré si te postras
                                                 y el desierto
Impregnando de infinito los mantos
Regios los bordados y brocados que crepitan
Ciegos y corruptos en los laberintos
Blancos abrasados de la arena
                                                que Alá soñó en sueño de Borges

Y era el oro esperando en sus palacios
Un mosaico único
Manantial de teselas en Murano
                                                o glorias del pincel de Veronese
                                                sotto in sú pero ya en vano
Penélopes con beatífico perfil de mantis o de amantes
Trágicos diamantes angulosos
En un telar de ausencias
Como el ámbar en los labios de las ninfas sumergidas del soneto
Tejiendo mientras cantan y destejen
Los sudarios en su Tajo del descanso
Esperando amortajar el cuerpo amado
Pero están
Las lámparas votivas apagadas y el altar
Y sólo queda viento en los exvotos negros
Argentinos o de mirra perfumados
Con el hedor acre de la muerte

Retumbará ese día Colonia como un eco
Del mar lejano en gélida venganza consumida
De goznes quejumbrosos en las puertas
Abiertas y pesadas de la catedral deshecha
La lluvia de pináculos como lanzas arrancadas
Furiosas del metálico zumbido de aguijones
Del enjambre de los tábanos sobre el túmulo
Que aguarda el sacrificio de la sangre

Será entonces si el Cordero dulcemente
Recostado bala su tronar de fuegos
En la cúspide decrépita de las cresterías de piedra
Y quebrante en el cimborrio el cuarto sello
Y vuelva entonces a brillar sólo un instante
La estrella celeste primitiva guía
Fugaz de nuevo a los jinetes
Magos sabios condenados
En corceles amarillos

                Cuatro

A vagar en infinitas madrugadas
De dolor en el helado enero
Por no haber sabido
Guardar con ellos el secreto

--MMM--

Imagen: "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", grabado de Jean LeClerc (1587-1633)

viernes, 4 de abril de 2014

De profundis





Los errores fatales de la vida no se deben a que seamos insensatos: un momento de insensatez puede ser nuestro mejor momento. Se deben a que somos lógicos. Hay una gran diferencia.
Oscar Wilde

Flores negras del Destino,
nos apartan sin piedad
pero el día vendrá en que seas,
para mí no más, no más.
Bolero citado por Manuel Puig en El Beso de la Mujer Araña.

Barras de bar, vertederos de amor.
Quimi Portet / Manuel García


A Víctor L. Briones


Otra vez borrachos y jodidos
Otra vez
Con la asumida tristeza rutinaria de los sábados
Atronantes de persianas metálicas que caen
Como hojas de guillotina o la Vendôme
Sobre noches y esperanza derrotados

Pero sí podemos todavía
Uno más un whisky doble
En vaso riedel
Y el olor barato de un perfume
En el escote caro de una puta
Almizcle supurado por el ojo
Del Cíclope que acosa entre las nalgas
Oh clavel en el seco
Lagrimal de las ausencias
En el espanto cotidiano de las ruinas
En las suaves lomas de nostalgia estéril
Curvas que confluyen en la ingle
Como un panal de avispas negras
Insensibles al dolor del latigazo
De placer la miel violeta de sus labios
O el meado oscuro de la sangre
Y gimen cantan gimen cantan
Dormidas o ya muertas sobre el filo
De otra madrugada que se agota

Sin embargo era distinta
Esta o eso pienso yo también
Que me han jodido
En un nicho de hojas secas y de herrumbre
Para nada y solo
Puede ofrecer veneno y culpa
En virutas virulentas de rencor viril
En los ojos vidriosos de un besugo
Que empieza a heder estando libre
Del mar que lo ahogaba libre
Quiero ser
Del hielo en el efímero verano de una barra

Para lo que hemos quedado
Te estaba diciendo
Que hay que joderse

Porque el odio es una pompa de jabón que va creciendo
Y yo viajo dentro acomodado
Cuando se acaba el dinero
Y el amor salta por la ventana
Y los ridículos versos se acaban
Color crepúsculo o neón 
Apurados entre culos de las últimas
Copas o en colillas babeadas del deseo
Dejadas consumir entre los dedos

Todo empieza a darme vueltas
Náuseas y en las tangas de unas negras infinitas
Se revientan las costuras de la noche
Plata oscurecida y rosas muertas
En la llama fatua de un mechero
Serigrafiado con perfil de piernas

Siento que la lengua se me arranca
Arrastrada por la lava de los cuerpos
Por el sexo que es la fragua de este infierno
Que arde en sus cinturas y en sus pechos

Me explota la cabeza me parece
Que no estoy para conducir
Querido amigo
Que nunca fallas
Baja la ventanilla un poco
Porque apestas a cerdo
Chavalote

Que el amanecer refresque la resaca
En nuestros rostros prematuramente
Envejecidos y cansados
De vivir capullo
Si sigues tosiendo así
Vas a acabar vomitando
En la tapicería

Me entran ganas de besarte macho
Quita coño
Que era broma
Joder tío
La estás liando


--MMM--

Fotografía: © Gyula Halász, Brassaï

Bang Bang




Si todavía reverbera el latido
Primigenio del universo
Aún hay esperanza
Aunque lo olvidemos
Nada se pierde

Hendirá la memoria la luz
De esta tarde que plácida muere
En lecho de marchitos azahares

En busca 

De las cáscaras de pipas
En el viejo descampado  
Nuestro banco en el parque
De las tardes largas y naranjas
Como los besos torpes que nos dábamos

En busca

De la ilusión estúpida inconsciente
Que late siempre debajo 
Del ridículo 
De las primeras veces


B. Vargas Tinajero
Imagen: © Iain McMillan

martes, 1 de abril de 2014

Delenda


                            
                                Tan perdido estará como Cartago
                                 que con fuego y con sal borró el latino.
                                                                   Jorge Luis Borges

No el repiqueteo del agua fría
El crepitar de la llama muda quiero
Sal ardiente 
En mis ruinas malvas
Abrasando todo
Cuanto una vez creímos grande
Y desafió terca e inútilmente 
Este lento deshacernos

Y así
Desnuda de dolor y de belleza
Noche y cal esparcidas
Sobre la piedra parda
Descansar la mente
En este desierto de cenizas frías
Hasta que el corazón responda
                                            contra mi voluntad
                                                           de nuevo 
Al tibio susurro
A la llamada queda
De alguna pavesa que conserve
La fatídica letanía 
El eco inextinguible
De tu nombre

B. Vargas Tinajero
Imagen: © Claude Dityvon