sábado, 28 de marzo de 2015

Estuario




 Así es también mi pensamiento
Antonio Gamoneda

Ahora que las flores se han secado
Y el polvo se acumula sobre muebles
En libros que no volverán a abrirse
En muros agrietados sin que a nadie
Le importe y en el mar el sol se extingue
Dejando solo ascuas en la sombra

No pienso levantarme de la cama
En el engaño de otra primavera
Pero podemos ignorar que un día
La oscura golondrina en la espadaña
Sin avisarlo emprenderá su vuelo 
Y ya no volverá pero no importa

Ahora me la suda no escuchar
La savia en el susurro que recorre
El fósil de su nombre en la resina
La lágrima en la arena de la playa
La negra flor marchita en la canción

Ya nunca más aquel adolescente
Escribirá enlazadas iniciales
Ni versos en un libro de Latín
De nombres para qué si ya no rompen
Las olas en la arena para ellos

Y me avergüenza el semen derramado
En cuerpos de otras para hacerle daño
O el blanco pantalán aquella noche
En que el verano ardió con luz de otoño
Y reflejó en sus ojos la caída

Su cuerpo en el sudor rendido mármol
En manos de Maderno o un latido
El brillo en el instante de perseidas
La diana el dardo roca en el meandro
Del légamo en la orilla de los años

Y no me perdonó ni quiso ver
Que éramos dos primates en edad
De aparearnos y que hubiera sido
Lo mismo con aquella o con cualquiera

Y qué ridículo es pensarlo ahora
Y si el camino se ha deshecho ya
Es inútil volver sobre los pasos
Y todo tópico es insuficiente
Y acaba diluyendo la verdad

Y bebo
             y vuelve
Roto el cauce
Pero el dolor
Es imposible e impostado

Quién me obliga
Entonces a invocar
                                 a veces
Su nombre a voces
Y el silencio
                     es un imán
La única nada
Sobre el papel
La última palabra
Que la contiene


--MMM--
Fotografía: © Alfred Eisenstaedt