miércoles, 15 de julio de 2015

Genética




y sin calor las manos regresan del poema
José Julio Cabanillas



En África mi abuelo fue
O eso decía muy serio
El soldado de su batallón
Con mejor puntería
                               ay
Prefiero no pensar
Cuál fue su blanco

Con los años sin embargo
Se fue quedando ciego
De leer decía y siempre
Lo recuerdo inclinado
Sobre su mesa rozando
Con las gruesas lentes de sus gafas
La superficie del papel
De un libro abierto

Los últimos años
Cuando iba a visitarlo
Y todo en esa casa era penumbra
Me pedía que le leyese
                                     él no podía
Aquellos libros de poemas
Romero Murube
Gabriel y Galán
Rafael Laffón
Foxá Pemán o Bécquer
Velados de amarillo y manchas
Oscuras de humedad

Para qué otra vez si ya
Los recitas de memoria
                                   y él
Mirando al infinito
Dios sabe viendo qué
Me sonreía

En la mili yo también
Presumía de ser
                          buen tirador
Y un brigada gordo
Y con bastante mala leche
                                          me gritó
Joder macho deberías
Dedicarte a esto y dejarte
De mariconadas
Eso fue
           lo que dijo
                            exactamente

Y hoy
Al guardar las gafas en su estuche
Negro que parece un cargador
He visto el mismo gesto con los dedos
Las mismas manos
Borrosas y desenfocadas
De mi abuelo

Y he cerrado los ojos
Y he acariciado el lomo
Soldados alineados
De los libros
Ensayando ya
La despedida


--MMM--