martes, 25 de agosto de 2015

Rompeolas




el hilo en que se anudan y entretejen
vidas, sombras, luces, muertes.
Enrique Baltanás


No puede ser el mar en su constante
Bramido lo que aterra en el ocaso
Ni contemplar tampoco el pecio hundido
Del tiempo que fue un eco de la dicha
La dicha del amor y de ser joven

Asusta la cadencia del lamento
Inútil de las olas en la playa
Las olas al romper en cada orilla
Las olas que se pierden en el ciego
Absurdo sacrificio que las llama

Espanta el sordo grito que las mueve
Que ruge y barre y borra las palabras
Las voces que no vuelven y ahoga el mar
Y todo se convierte en sal y en nada

Por eso como Borges solo pido
Que exista eterno un Cielo para ti
Un Cielo para ellos aunque yo
Hundido en sombras ya no pueda veros


--MMM--

Fotografía: © Paulo Nozolino