martes, 19 de abril de 2016

Paradoja




Taxidermistas de chándal y churros 
asociadas en nómadas manadas,
en grupos incendiarios de whatsapp,
cabreados en la cola de atención al cliente,
en hospitales, en pasillos desahuciados,
petulantes de narices arrugadas
en cursos de enología
                                             por correspondencia.

Reventados a hamburguesas en gimnasios,
mentirosos que dan partes al seguro
cuando no hay póliza que cubra 
la colisión múltiple de absurdos,
la estafa en la que han convertido sus vidas
persiguiendo agujeros en campos verdes
en los que meter sus pelotas
                                             o sus restos.
Locas de la laca,
ecologistas, poetas, 
amantes de los perros, 
de los gatos, 
de los monos,
náufragos en sus propios desiertos.

Cómo es posible, me digo,
que mundo esté lleno de gente...
y no haya nadie.


B.Vargas