domingo, 5 de junio de 2016

Y tendrá tus ojos




de la mañana a la noche, insomne,
desvelado en tu portal o en el velado
espejo frío del ascensor que reflejaba
tus ojos súplica y no puedes
llorar ahora

un borbotón de sangre
de carmín el blando coágulo
sobre mis labios el pliegue
de tu párpado y no puedes
llorar ahora

porque en tus cuencas la noche
se abre al vacío del espanto
al vértigo espiral nadir
de la caída 

dámelos te dije azules
eléctricos con precisión lasciva
un bisturí en el temblor
del dolor que une y arranca
convulsionando el placer es ángel
que eleva nívea amordazado
la pelvis sobre el acero

bésame en la excitación del grito
agudo como aullido un alarido
tu resistencia y la piel
mórbida granada abierta
en el orgasmo

quise tus ojos y míos
ya puedes descansar
tus ojos que al mirarlas detuvieron
belleza y hermosura como en Lope
en donde tanta presunción vivía

no volverás a verte sola
la luz es un imán que atrae y ciega
escucha a los insectos su zumbido
crujido crepitante al comulgarla

confía porque yo sé interpretar
el sucio sordo río en las miradas
tan turbias de esas lúbricas zorritas

pronto tendrás compañía

--MMM--

Este poema fue publicado por primera vez en el suplemento 'Poemash', "Santa Sangre",' de 'Vinalia Trippers', "Healter Skelter".

Fotografía: © Michelle Del Guercio