martes, 1 de noviembre de 2016

Alfa y Omega



callada perfección, Dios, paraíso.
José María Fonollosa

prometiste volver aquel verano
en que murió tu abuela y sin embargo
por más que me pasaba a todas horas 
delante de tu casa aquel cartel
naranja de se alquila y en tu cuarto
jamás se levantaron las persianas

agosto se acababa y te llamé
mi última esperanza en la cabina
a cobro revertido y fue tu padre
tan seco como siempre quien me dijo
que estabas con tu prima en Santander
que no ibais a volver que te olvidara

llegaron más veranos más mujeres
un nuevo pantalán y cerró el camping
y puede que volviera a enamorarme
pero pensaba en ti todos los días
en ti y en nuestra barca de la playa
volcada al sol donde te vi las tetas

las manos de blancura sorprendidas
sabina mármol tibio en Giambologna
o herida como santa de Maderno
desnudos en la tienda de campaña

y éramos apenas unos críos
confiados consentidos arrogantes
dos niños que se burlan de la muerte
dos Dioses entregándose al amor

gloriosamente exhaustos consumidos
en polvo enamorado victoriosos
pese al olor a pies y los mosquitos
y aquel dolor de huevos por tu culpa

--MMM--

Ilustración: © Gerard Schlosser