domingo, 31 de enero de 2016

Como guarda el avaro


Nada en ella te es ya reconocible
José María Álvarez

para hablarte de amor. Pasó ya el tiempo
Giacomo Leopardi


Vivimos la hermosura del verano
Juntos aún y sin saberlo ciegos
Buscamos las respuestas sin temer
Que el tiempo iba a traerlas algún día

Y la verdad dolía y levantó
De sombra un muro un mapa sin señales
De cuerpos para nada con los nombres
Que ya han perdido el rostro en las agendas

Y no pudiste perdonarme y no
Te culpo y he pensado y duele siempre
Que me trataste mal y que ya entonces
Pensabas que era poco para ti

Si alguna vez estuve enamorado
Dispuesto a compartir el tiempo todo
No solo el de la cama tú me entiendes
Debió de ser de ti y de nadie más

Pedirte una calada y en el baño
La vena de la Arabia en el desagüe
Atascado o en las prendas con tu olor
Revueltas en la cesta con mi ropa

Ayer no te mentí cuando te dije
Que te podría haber querido siempre
Como un capullo y como nunca nadie
Mientras me la mamabas en el coche

Después tú te limpiaste con el pico
De mi camisa y te dejé en la puerta
Del bar donde ahora dices que trabajas
Fregando o ayudando en la cocina

Si quieres otra vez podemos vernos
Mañana si al final cambias el turno
Y dejas a los niños en la casa
De tu ex o por la tarde con tu madre

Por un momento me han entrado ganas
De darte un beso el último y pedirte
Que no me llames más y así seguir
Creyendo todavía que me odias

--MMM--

Fotografía: © Willy Ronis

sábado, 30 de enero de 2016

Hombre de Kibish


Qué viento sopla en la soledad del mundo
Tristan Tzara

el vacío de unos ojos que miraban
los bosques, la llanura
Juan Lamillar

El tiempo en el dibujo de teselas
Que unas manos han pegado
Con paciencia guantes pinzas
En el cráneo un árido desierto
Que lo abraza mineral
Y que lo ignora

Cuántos días ya consciente
De la muerte y de las lenguas
Que borraron
El perfil de las costillas
La saliva que cantó
El sabor a sal del sexo
O en la piel la tibia huella
La caricia del efímero poder
De engendrar y arrancar vidas

Es la sangre que bullía
Y se hizo espesa
La esperanza en la simiente
La plegaria de infinitos
Hambre y sed en el sudor
Desvelado del dolor y de los sueños

Y aún duelen estos huesos elevados
En el ostensorio de sus cuencas
La custodia
Que rescata las reliquias de la nada

El cuerpo de un hombre 
Arrodíllate y eleva una oración
A los astros dioses sordos
Que guiaron
Sus días en el misterio de estar vivo

Un cuerpo que es el cuerpo
De todos los hijos de Eva

--MMM--

Este poema fue publicado por primera vez en el número 3 de la revista FAKE.

jueves, 7 de enero de 2016

REC




Como cuando pulsaba REC y PLAY
A destiempo con la canción 
Sonando ya difuntos en el aire
Los primeros acordes

A veces siento que he llegado
A toda esta nada herida que somos
Demasiado tarde

B. Vargas
Imagen: © Bruce Davidson

miércoles, 6 de enero de 2016

Patmos


borrado por salobres vientos
Derek Walcott

en el perfil del vuelo de la tarde
la luz del sol ablanda en la calima
la seca voz de roncas gaviotas
y aristas en las crestas de las peñas

tan solo un eco azul el oleaje
cobalto rompe en los acantilados
con crin de espumas blancas en las sienes
del mar que mancha en plata sus orillas

en la escarpada falda donde el águila
desgarra con el pico su alimento
y crecen retorcidos los enebros

oscuro desterrado en una cueva
un hombre escribe el trueno de la Voz
que un Ángel en la fiebre le revela

--MMM--

Ilustración: "Juan en Patmos", de Gustave Doré